Entradas

Amores nuevos con Cazabe y despedida

Imagen
Demuestrame que me quieres Sácame la lengua con picardía Tírame papelitos con una liguita Tómame desprevenido y tápeme los ojos Encaprichate con algún granito de mi barba Juega un rato con mis crespos hasta quedarme dormido Invitame travesuras con un guiño Mandame un cartica puño y letra con unos corazones flechados Regalame un bucl e de pelo Una flor robada en el camino que pueda disecar en mi cuaderno Una tarjetica perfumada Un pañuelo bordado con tus iniciales Baila cuando te cante mi sonidos ritmicos sin letras Invitame un posillo de café sin azúcar con Cazabe Escribe con un marcador en un baño de aeropuert o que tu y yo somos novios

La Invención Endógena

Imagen
LA INVENCIÓN ENDÓGENA Presten atención señores Lo que les voy a contar De cómo un indio Tagares Inventó electricidad. Este indiecito Guanteño De buen ver y buen hablar Pero de inquieta conducta Se puso a experimentar. Propuso una teoría Que en la tierra la energía Se podía controlar Pero fue a tumbo y porrazo Como lo pudo probar: Primero fue un Temblador (Anguila eléctrica) Al Orinoco a pescar Y le pegó un corrientazo De altísima intensidad. Aprovechó que en el río Las aguas corren con fuerza Y con piedra y con maleza Parapeteó una represa cual sería su sorpresa Al inventar la turbina Que aquello sin gasolina Se movía con ligereza Y al brincar de alegrías Cayó al agua de cabeza Intentó agarrar un rayo Tamaña dificultad Que lo dejó sin pestaña Y la cabeza pelada Percibiendo que dos nubes Produce electricidad Se introdujo en un tornado para probar su verdad Y salió sin vestimenta Y un mareo de ...

Vida de Retazos

Vida de retazos. CAPITULO I Los muchachitos eran una broma seria, madrugaban bajo las matas de mango, para ver quién encontraba el más bonito, era cuestión de honor ser quién se lo obsequiara a la mamá, por eso allí se presentaban las primeras refriegas de la mañana. Tanto porque había que tener mirada de Gatotigre para detectar el más grande y con mejor color, aún en la semi oscuridad de la noche moribunda, con el agregado que en aquella llanada, por capricho de las torrenteras, de los pájaros y la providencia, coincidían todos los mangos dichos y pensados posibles: Mango Tin, Pecho e Paloma, Mango Dudú, Mango Piña, Mango Hilacha, Mango Bocao; Como para ser veloz en el salto de Ardillas que había que dar para tomarlo en las manos, lo cual no era garantía de haber triunfado en aquella primera aventura claroscuro del amanecer, porque quizás sería una sesión de lucha cuerpo a cuerpo con triple batío y rebolcada contra el hojarascal del escenario neblinoso y f...