(Articulo)ALERTAS, ALARMAS Y SIRENAS
Gregorio Anduja.25/04/2020
El que lee amplía su
mundo y el que escribe organiza sus ideas. Vuelvo sobre este punto, porque en
medio de esta barahúnda de cosas,
acontecimientos y sucesos, dejar acumular tantas ráfagas irresolutas de
emociones y pensamientos, resultan una verdadera amenaza a la estabilidad psíquica
de cualquiera.
Alguna vez alguien me
contó que para despistar un seguimiento doméstico de celos, inventó una serie
de claves para decir; No me llamen que me tienen controlado. Esas eran: Falla
de Borde, Derrumbe en la Vía, Cerca Electrificada, Perro Bravo, Lo Estamos
Grabando, Curva Peligrosa, Tormenta Eléctrica, Salida de Camiones…Y muchas otras, que según él,
lo salvaron de situaciones peligrosas.
Traigo este recuerdo
no por lo simpático e ingenioso de la astucia del protagonista de la anécdota,
sino porque todas esa alertas, alarmas y
sirenas son propicias en nuestras circunstancias actuales de esta pandemia del
Corona Virus.
El primer sobresalto
es la incertidumbre que tiene uno cada vez que le toca salir porque queda en el temor de tener que
pasar otros catorce días esperando si es que brotan los síntomas y además te
quedas en auto observación paranoica y cualquier malestar insignificante te
hace brincar sobre los miles de remedios caseros que siguen llegando todos los días, cada uno mejor recomendado que el anterior.
Seguidamente, te
encuentras con la impotencia que resulta tener una cultura de la solidaridad y al mismo
tiempo la imposibilidad de hacerla efectiva, de ayudar, de dar, sobre todo
cuando tus responsabilidades trascienden la auto sustentación. Son fatigas
psicológicas y espirituales que solo por la capa de callos, pellejo y carapacho
que se te ha formado de vivir al límite; reprimes soltar el llanto. Y a veces,
ni con eso...
Después, tienes el
asunto de la comida, que no sabes si te llegará al próximo bono o el salario
que igual llegando es milagroso, tanto que llegue, como que alcance. Y de allí
en adelante todas son preguntas y cuestionamientos. Giras brevemente a la
historia reciente y te das cuenta que hace poco creías que las cosas no podían
estar peor, pero te equivocaste. Llegó el Virus e hizo metástasis, ni siquiera
sabemos si lo que hacemos para protegernos es suficiente, ignoramos su
procedencia y lo único cierto es la sospecha, ¿es natural? ¿viene de un laboratorio? Y
ambas posibilidades te dan la bifurcación de dos mundos paralelos, Si es lo
primero es la rebelión del universo contra lo pernicioso e inconsciente de esta
civilización, si atañe a lo otro, es el hombre contra el hombre en la más
aberrante de las maldades y la comprobación del fallido curso de la humanidad.
En el caso Venezolano
se extreman las tensiones, porque no es solamente el Enemigo Invisible, o amigo,
según quien lo interprete. Ya diremos porque. Si no que se suma un bloqueo
criminal, unas sanciones genocidas y todo un aparataje de terror psicológico,
que solo el temple de mis paisanos les priva quebrarse, pero sigue más; tenemos
un gobierno que no tiene la capacidad de planificar a futuro y prevenir según
el trayecto de las probabilidades, y por eso aún hoy investiga los mecanismos que usa el enemigo para dañarnos, además de
haber patinado en la administración y ser poco riguroso y firme en la aplicación de
la ley y la contención de los desafueros
criminales internos. Pero falta más, tenemos una oposición descaradamente sinvergüenza
y enemiga de su patria, traidora, ladrona y vendida. Y eso no es todo: Hay una buena
proporción de venezolanos que engancharon en la vorágine de la manipulación, y se
odian a sí mismos y a su país, negándose a pensar según la lógica de los hechos
y las evidencias. Y otros que en
plenitud de sus facultades, decidieron simplemente renunciar a su historia y
vivir para lo fisiológico, y por ellos son capaces de inventar un dolar paralelo mata niños a través de la especulación y tienen volteados los conceptos fundamentales de la convivencia, hablan de democracia y no les gusta elecciones, se dicen pacíficos y son intolerantes extremos, son creyentes y exigen invasiones con bombardeos y ponen precio a la vida y afirman con ceremoniosa grandilocuencia: _El mundo se acaba para
el que se muere. Y hasta allí llega su sentido de trascendencia.
Y sigue el ser que nació con todas sus neuronas y las usa,
razonando, matándose el coco, escalando en el conflicto, porque si lo dicho
hasta aquí enreda su entendimiento, lo que viene electriza la sangre; Hay pistas para sospechar que en medio del río
revuelto hay quienes envenenan las aguas, pretendidos gobiernos mundiales que
pugnan entre sí, para imponer sus modelos de sociedades, siempre dentro de la
lógica del dominio y control, que recetean la sociedad, la economía y la
cultura. Buscando mantener privilegios y suprimir derechos sociales y humanos,
tal vez hasta modificar genéticamente e injertar digitamente al ser humano e implantar imaginarios de
manada, que uno llega a cuestionarse si los inicios de nuestras civilizaciones
no fueron los finales bruscos de otras anteriores en trance de estas
repeticiones.
Atrás dijimos, que
explicaríamos lo del Virus Amigo, y es que entre toda la confusión se devela
las inconsistencias de nuestros paradigmas, hay mudanza de lo importante, caen
mitos y fetiches, ruedan los cortinajes de la podredumbre y asistimos a las
urgencias de las transformaciones ¿Qué debemos cambiar ? Nosotros mismos en primer
lugar, volver a ser maíz, barro, agua, fuego, brisa y semilla, cambiar la
educación para liberarnos y volar, la cultura para lograr un mundo diverso, la
economía para valorar lo necesario, la justicia para que la razón se le de a quien la tenga y no a quien la compre, la ciencia para justificarnos y el amor
para hacernos eternos
No sabemos que relámpagos
producirán estos nubarrones, pero la persona humana debe buscarse en su alma y
en sus razones para que si toca perecer,
lo haga resistiendo y peleando por su mundo, por su libertad, su autonomía y su
inteligencia.

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