Caza Fortunas

 

Caza Fortunas

Gregorio Anduja Julio 13 07 2020

 

La moto de alta cilindrada

Derrapó descontrolada

Bajo la balacera endemoniada

 

Ella de parrillera, disparaba

Y él con frialdad maniobraba

Para escapar de aquella emboscada

 

Venían de la playa, vestidos de turistas

Con un diminuto traje  atractivo a la vista

Y un explícito pareo ligero ante la brisa

 

Él con shores de marca, franelilla  y gorro

 Sandalias, pulseras, lentes caros

Y en su cuello gruesas cadenas de oro

 

Ambos con tatuajes, pirsin y dreilos

Tubo de escape con resonadores

Atrayendo la envidia de los espectadores

 

  Su posición social rápidamente prosperó

Atentos al circuito  del dinero

Siempre pendiente de lujo, al  lucro y al juego

 

Ella había repasado prospectos acaudalados

Petroleros, aduaneros, políticos, hacendados

Laboratoristas, hasta enamorarse del motorizado

 

 Todo su cuerpo estaba transformado

No tenía nada que no se halla  operado

Y se sentían exitosos y afortunados

 

Comían exquisiteces y vinos importados

Tenían testaferros de lo acumulado

Vestían de Boutique y trajes Diseñados.

 

No tenían más política o religión

Que una matraca, una discoteca, una reunión

Un soborno, una coima, una comisión

 

Un viaje en Yate o en Avión

Un casino en un Resort

Y casa de campo para vacación

 

Un allanamiento no declarado

Un decomiso sustraído o mal reportado

Una selfi de Facebook con un beso pintado.

 

Una siembra, un chantaje, o ajusticiamiento

Una vigilancia, un contrabando

Una falsificación de medicamentos

 

Una custodia de algún funcionario

Una falsa atestación de un cuestionario

Un  silencio con valor pecuniario

 

Hasta convertirse en  pesados

Y aparecer en aquellos cuadros

Que las cámaras de vigilancia habían captado.

 

Fue lo último que de ellos hallaron

Cuando por desaparecidos lo buscaron

Aunque  las pesquisas  continuaron

 

 En la entrevista, la madre del implicado

Dijo con la placa en la mano

Mi hijo era  un agente policial muy honrado

 

Nunca quiso estudiar pero era muy avispado

Para que tanto afán, si mire usted el resultado

Él ganaba más que sus hermanos  graduados.

 

Y la muchacha más linda se había encontrado.

Quien sabe que les habrá pasado

Últimamente andaba con  unos colombianos.

 

No sé qué harán con los reales que según ha dejado

Esperaré en este rancho lo que hayan averiguado

Para mí todo sigue igual, aquí nada ha cambiado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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