SERENIDAD. (Narrativa)
SERENIDAD.(Narrativa)
Gregorio Anduja. 17/07/23. Venezuela. Imagen Red.
Lo miraba enigmáticamente, y sus ojos opacaron todos los demás rasgos de su presencia, y encima; lo siguió sin voltearse.
Se reprendió por dentro, por dejarse intimidar, al punto de aflojarle el cuerpo y hacerlo dar un traspié y abatirlo a un pequeño taburete de un rincón.
Tanto que se habia preparado; _le sostendré su energía (se había dicho) mirándole al entrecejo, o por sobre su cabeza al raz del pelo, y en último, pondré la mirada en blanco, ausente. Y apretaré los molares, pero no permitiré que me tiemblen los labio. para eso soy lo que soy!
Pero nada funcionó y se le encendió el rostro más allá de lo disimulable.
¿Qué tenían aquellas pupilas? que no era tristeza, ni enojo, ni ternura, al menos no de las que la gente común suelen mostrar.
¿Algún pasado oscuro o de sufrimiento? ¿alguna trayectoria compleja? algo que perforaba la cáscara dura del pensamiento, pero los conectaba. Como el efímero segundo antes de la sangre, cuando la raspadura de la piel luce blanca.
Así de misteriosa la semblanza, que hacía viajar la idea desde sus ojos a mi cerebro. Imaginé los tiempos que circundan los instantes, en busca de la esencia de las cosas. cuando se razona el sentir no mecánico, sobre el mundo que subyace detrás de lo pragmático. es decir, la idea contraria al cálculo.
Divario, me hace divariar pensar lo tuyo le dije. entonces me hizo saltar sin querer, de lo pretérito al porvenir, entre multiples opciones:
un mundos asépticos, de brillantes ciudades, donde el oro en polvo, siendo un bien público sólo con valor estético, pavimentaba los viaductos aereos, y las fuentes de aguas limpia que contienen los saberes antiguos sin mutilaciones, en las plazas, discurren sobre perlas, diamantes y rubíes incrustadas en toboganes de jaspe y diurita. Estatuas de plata y extraños metales preciosos expropiado a destronados clanes, para el deleite de los transeúntes, que siedo el centro del universo, estudiaban al aire libre, las artes, las ciencias la política y las filosofías más nobles y humanistas, y allí mismo eran alimentados y asistidos de todas sus necesidades, por funcionarios que no permiten distracciones del progreso de lo bello, y lo útil...
Estas impresiones me las imponian las pupilas desgraciadas que se instalaron, como una fijación en mi mente y pensaban por mi. Y me sometía por artes de aletargamiento a sus imágenes contrapuestas;
Vi así, otro lugar decadente de alfombras de cueros de sapos aplastados.
Una ciudad construída con colillas de cigarrillos y un enorme monumento que era un mar cubierto de plastico. Con las mismas fuentes, pero con estatuas de desechos de hospitales, y el pavimento de residuos de peluquerías y cenizas de guerras inacabadas. Viven también al aire libre pero en carpas de bolsas de basuras y como todo era fétido, intuí que viviamos inmerso en el gran basurero del universo.
Ya nadie estudiaba y el olvido se llevó las palabras y la forma de caminar erguidos, el único sonido era el trepidar de huesos que quemaban para calentar unos circuitos electrónicos que intentan purificar lagunas toxicas y producir el escaso oxígeno que trafican hombres armados.
El alimento somos nosotros mismos, después de un arduo proceso de despresamiento para separar carnes y prótesis. El mundo dirigido por enormes cabezas llenas de chiripas y cucarachas suicidas y transgénicas.
¿Qué fantasmasgoría del alma puede producir una mirada tan inexpugnablemente enredada?
A un lateral, de aquella influencia mental que se había apoderado de mi por aquella visualizacion; estaba el desarraigo, la liviandad del amor, la tibieza de la honradez, la desmemoria del espíritu y la proscripción de la identidad.
Del otro(lateral), la pérdida de perspectiva de trascendencia, sometida por la urgencia de la supervivencia, el día a día en combate contra el ser. el desbarajuste de la esperanza. la urgencia por lo superfluo.
Arriba, lo de abajo, la naturaleza y el universo vivo. la tierra. el lugar de nacer, el perfume del monte y la lluvia abandonada a su suerte y amenazada de exterminio.
Abajo el infierno que es el nombre rebelde del paraiso de Mallarmé. Las Uríes y el éter. El punto de mixtura de lo vago y lo cierto. la otra mitad que que funde el todo...
Y entre los ángulos horizontales de la cruz de la vida, las misceláneas; del no esperar nada de nadie, el desengaño, el descreimiento, y los ajustes no resignados, que cuestionan y revisan de forma exaustivamente ludica y libre absolutamente todo, desde Dios hacía abajo...
Y en sus intercepciones verticales, en una óptica de tercera dimencion, Cuando el holograma de una mirada abarca los 180 grados que la envuelve, allí, el compós donde se curte el goce de pensar sin utilidad ninguna...sólo por el uso de la más grande de las facultades del hombre...
Cuando por fin pude desconectarme de aquella fuerza, me vi pobremente impactado por esta emocionalidad vergonzante, pendiente de una habladuría insustancial e inelegante, elaboradas con escombros de palasbras ¿que para qué un segundo de oreja? habiendo tantos cantos al amor y a la inteligencia.
Se me quitó el rubor, y me sentí molécula infinita y me introduje entre los párpado del cuadro en aquel museo a la hora de almuerzo.
Intenté irme, pero me punzaba en las sienes la palabra serenidad, serenidad.
Sí! la mirada que tiene la pintura es de serenidad!
y entoces pude parpadear.

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